13 consejos para dejar de tirar comida

El desperdicio de comida es uno de los grandes problemas a los que se enfrenta nuestra sociedad. El hambre es el mayor riesgo para la salud mundial (1 de cada 9 personas en el mundo no tiene comida suficiente).

Mientras una parte del mundo acusa gravemente la falta de comida, la otra desperdicia y tira alimentos constantemente, evidenciando las grandes diferencias sociales que tenemos.

Además, es necesario saber que todos los recursos que se utilizan para producir esa comida, todas las emisiones que se generan, toda la tierra que se usa, son totalmente desperdiciadas. Cuando un alimento acaba en una basura, no es solo el propio alimento, sino todo lo que se ha necesitado para producirlo.

Para conocer un poco más acerca de este problema, te dejo dos recursos:

Pero además de información, en este post te voy a dar un montón de consejos para no desperdiciar tanta comida, de hecho para no desperdiciar ni un solo alimento.

1 – Márcate la norma de NO TIRAR COMIDA

Primero y más importante, ten claro que no quieres contribuir al aumento del desperdicio de alimentos y por tanto vas a hacer lo que esté en tu mano para ello.

Prepárate para ver las cosas desde un nuevo prisma, para hacer cosas que antes quizás no hacías y para darte cuenta de cosas que antes no te dabas.

2 – Organiza un pequeño menú

No tienes que convertir tu casa en un restaurante, pero al final tod@s acabamos comiendo una combinación de 10-15 platos diferentes.

Si te los escribes en una libreta y le haces un pequeño análisis te ayudará a:

  • Ver si es un menú equilibrado o solo comes pasta y pollo.
  • Conocer perfectamente la compra que tienes que hacer para cocinar esos platos y por tanto tenerla muy clara (eso te ayudará a hacerla más rápidamente y no pegarte 3 horas en el super)
  • Saber que alimentos/platos son más perecederos. Por ejemplo: se que cuando cocino hummus y me sobra, me lo tengo que comer en los próximos 3 días o estará malo. Básicamente se cuanto dura toda la comida que compro o cocino.
  • Saber qué cocinar cuando no sabes qué hacer

3 – Vacía y rellena (tu nevera, tu congelador y tu despensa)

No vayas corriendo a comprar cuando tus “reservas” de comida están a la mitad. Tampoco hace falta que te sientas Tom Hanks en Naufrago, pero si siempre tienes la nevera llena, te costará mucho más detectar los alimentos que se están poniendo malos.

Entre que te costará verlos y que acabarás repitiendo tus platos favoritos más a menudo, seguro que acabas tirando más comida.

Consume de forma responsable también en tu cesta de la compra

4 – Organiza tu nevera

Parece que no, pero nuestras neveras tienen muchos “ángulos muertos” y no te digo si vives en Estados Unidos o te ha dado por comprar una nevera americana, donde cabe comida para siete familias.

Lo que no vemos, no existe, por tanto si “escondes” comida en tu nevera, se quedará allí hasta que la tengas que tirar.

Tienes un montón de información por internet sobre qué poner en cada zona de la nevera para que reciba el frio adecuado, pero yo te voy a hablar de algo más sencillo (más que nada porque la mitad de esos tutoriales tienen media nevera reservada para lácteos, carne y pescado y en la mía no hay).

 Mi truco es, simple, ponte a la vista lo que te tengas que comer en breves:

  • Cuando haces la compra: no pongas lo nuevo “tapando” lo antiguo
  • Cada ciertos días o cuando mires lo que quieres cocinar: reorganiza un poco y ponte a mano lo que se tiene que comer en los próximos días, solo para acordarte

5 – Organiza tus armarios o despensa

Mismo concepto que el anterior, si guardas comida en ese estante del armario donde necesitas una escalera para acceder, pues lógicamente esos alimentos van a quedarse allí por los restos de los restos.

Utiliza partes poco accesibles de los armarios para guardar cosas que uses de uvas a peras (aunque no sean comida) y partes accesibles para guardar alimentos.

6 – Fíjate en las fechas de caducidad

Revisa un poco las fechas de caducidad de lo que compras. Como te decía en el punto 2, si sabes lo que comes, sabes mas o menos si caduca en días o en meses, así que te será fácil acostumbrarte.

No obstante, ten claro que una cosa es una fecha de caducidad y otra cosa es una fecha de consumo preferente (la primera te dice a partir de qué día no puedes consumir ese alimento y la segunda te dice a partir de que día empieza a perder propiedades nutritivas, pero no tiene porqué estar malo).

En cualquier caso (y sin ánimo de decir que comas cosas caducadas), antes de tirar nada, utiliza tu sentidos, el de la vista, el olfato y el común. Yo he comido muchísimas cosas caducadas (utilizando previamente mis sentidos) y no he tenido ningún tipo de problema.

 7 – Reutiliza y rebaña

También se puede aplicar alguna de las famosas R’s a los alimentos (y de paso incluyo la de rebaña).

Puedes reutilizar:

  • El agua de hervir garbanzos para hacer seitán
  • El tronco del brócoli para hacerlo a rodajas o añadirlo en una crema de verduras
  • Los grumos de colar un salmorejo para añadirlo a un sofrito
  • Las migas de pan para hacer pan rallado o añadirle al muhammara

Puedes rebañar:

  • Usar una lengua de cocina para no desperdiciar nada (te sorprenderás de lo bien que van)
  • Poner un poco de agua en botes de tomate frito, pesto u otras salsas, agitar y añadirlo a algún plato, aprovechando hasta la última gota de salsa.
  • Rebañar las sartenes con pan, chupar el plato, saltarte toda norma de educación si es por aprovechar comida 😉

Estos son solo algunos ejemplos, pero seguro que hay miles más, si tienes alguno, puedes dejarlo en los comentarios 🙂

Además puedes encontrar incluso recetas con “desperdicios de comida”.

8 – Pon menos comida en el plato y ya repetirás

Por norma general, solemos guardar la comida que queda en las sartenes y ollas pero no la que queda en los platos, sobretodo si estamos cocinando para otras personas.

Así que en comidas familiares o con amig@s, sirve en el plato la comida que creas o digan que van a comer y si quieren más ya repetirán.

Se que a nadie le gusta que la gente que viene a comer a su casa se quede con hambre, pero una cosa es hacer la comida justa y otra cosa es inundar la mesa de comida que se sabe de antemano que no se va a terminar.

Es una forma de actuar muy tradicional, pero tenemos que darnos cuenta que no tiene ningún sentido.

9 – Guarda bien la comida y congela

Abriste unas galletas y a la hora de guardarlas, ibas con prisa y las dejaste ahí, medio abiertas. Cuando pasaron 5 días quisiste volver a comer y estaban demasiado blandas para comerlas.

O abriste un paquete de “pan de fajitas”, utilizaste el súper cierre que viene incorporado y por supuesto no funcionó. Cuando volviste a hacer fajitas el paquete estaba más que abierto y las fajitas más duras que los empastes de Hulk.

Si le dedicas 10 segundos a guardar bien la comida, no tendrás este tipo de problemas. Utiliza tuppers, o reutiliza envases de alimentos que compres (aunque intenta comprar los mínimos 😉 ), como botes de vidrio de legumbres o salsas, envases de helados…

Por otro lado, utiliza el congelador para guardar comida durante más tiempo. Casi todo se puede congelar, la verdad 🙂

10 – Compra fruta y verdura ecológica

Si compras este tipo de fruta y verdura, podrás ahorrar tiempo pelándola y podrás comer su piel, que también tiene muchos nutrientes.

Son todo ventajas 😉

11 – Ayuda a l@s fe@s

Nos hemos acostumbrado a comer fruta y verdura con aspecto perfecto. Como tod@s desechamos los que no cumplen ese “canon de belleza”, mucha comida acaba en la basura por su aspecto, es decir, se quedan en la tienda porque nadie las elige.

Cuando compres fruta y verdura, elige también las piezas que no son tan bonitas. No hace falta que compres tomates podridos, pero no los descartes por no ser perfectos, por tener una forma rara o por estar desparejados (en el caso de los plátanos por ejemplo).

Llévate esa fruta y verdura que sabes que está en perfecto estado pero quizás el resto descartaría por esas chorradas. Yo me llevo todos los plátanos desparejados, incluso si se que voy a acabar batiendo (ya sea para hacer un batido de frutas o una crema de verduras), me llevo piezas tocadas o muy maduras que no me comería sin batir.

12 – Utiliza tu Smartphone

Usa tu móvil de forma inteligente y bájate aplicaciones para evitar el desperdicio de alimentos. Podrás ahorrar dinero a la vez que salvas comida.

En mi kit sostenibl-e te puedes ver algunas de ellas y además te explico cómo funcionan para que puedes empezar a utilizarlas desde ya.

13 – Haz compost

Una vez hechas todas estas cosas, aun te sobrarán partes de alimentos que no se comen, pero si con todos ellos haces compost, habrás cerrado el círculo y estarás aprovechando toda a comida que compras.

BONUS TRACK #1: pide para llevar tus sobras del restaurante

Si vas a un bar o restaurante y no te acabas el plato, llévate a casa la comida que te ha sobrado. No tengas vergüenza en hacerlo, ya que estarás luchando contra el desperdicio de comida en restaurantes y además has pagado por esa comida.

Eso sí, ten en cuenta que generarás un desecho ya que tendrán que darte un recipiente, así que si prevés que te va a sobrar, siempre puedes llevar el tuyo y sino, trata de reutilizarlo al máximo posible.

BONUS TRACK #2

Si tienes una segunda residencia (casa de veraneo o lo que sea), aplica todos estos consejos y además, no dejes comida en la nevera y/o armarios, ya que si no vuelves en un tiempo, se te caducará y tendrás que tirarla toda.

Si vas los fines de semana o en épocas de vacaciones, actúa como si no fuera así y cada vez que vuelvas a tu residencia habitual deja la nevera y la despensa vacía (bueno, algo de sal y aceite puedes dejar 🙂 ).

Y para l@s más atrevid@s: haz dumpster diving

O lo que es lo mismo, ves a las basuras de los supermercados cuando cierren y mira qué puedes salvar.

Lamentablemente este tipo de negocios tiran muchísima comida, aunque también los hay que hacen donaciones. En cualquier caso, toda esa comida que se tira al final del día y que en muchos casos es perfectamente comestible, puede acabar en tu nevera.

Tú estarás cumpliendo dos objetivos a la vez, salvar comida y ahorrar dinero.


¿Qué te parecen estos consejos? Seguro que tú haces otras cosas que yo me he dejado. ¡Te leo en los comentarios y hablamos sobre ello!

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4 comentarios en «13 consejos para dejar de tirar comida»

  1. Molt bé tot, menys això de la brossa dels súpers, k no ho podria fer, tot i k crec k ara ja no ho fan tan descaradament com abans. Coneixes als @imperfectusbox és un projecte molt xulo
    Una abraçada
    montse

    Responder
    • Gràcies!! Sí, crec que aquí han anat regulant i ja no és tan heavy (i sobretot menys que als Estats Units, per exemple). No coneixia el projecte que em comentes, mil gràcies per compartir 🙂 Hi ha també moltes apps que tracten de vendre el sobrant de supermercats i/o restaurants, a la part del kit sostenibl-e de la meva web hi pots trobar per si en vols provar alguna :). Una abraçada!

      Responder
  2. Yo a veces me hago platos combinados con sobras de comidas del día anterior o con lo que me ha sobrado de la comida en la cena. Otra cosa que suelo hacer es congelar tappers pequeños si me sobra por ejemplo algo de verduras o champiñones… Y lo uso como guarnición cuando vaya a comer algo.

    Responder
    • Muy bien! Me encanta 🙂 Siempre se puede aprovechar lo de un día para otro, claro que sí. Espero haberte dado alguna idea más incluso. Un abrazo!

      Responder

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